0

Imagina esto:

  • Ya tienes una base instalada de clientes importantes en Estados Unidos y Canada
  • Las ventas te llegan a ti
  • No tienes que luchar para que tus prospectivos clientes sepan quien eres
  • Varias revistas y sitios web importantes han hecho artículos sobre tu empresa y tu éxito
  • Tu empresa es conocida como un factor importante en tu nicho de mercado
  • Te invitan a ser presentador o participar en eventos importantes de la industria de software

Ya alcanzaste el éxito en el mercado más importante de software. Ya eres famoso.

Sentado en tu sofa con una copa de vino, con tu esposa o esposo o tus hijos, o mejores amigos, piensas “¿Como llegué aqui?”

Piensas en tus clientes. Como respondieron positivamente al mensaje que les comunicaste. Se dieron cuenta que tu empresa les podia ofrecer una ventaja competitiva que ninguna otra empresa les podia dar a un costo muy razonable, ayudándolos en una economía difícil.

¿Como lograste que se dieran cuenta de este beneficio?

Poco a poco te acuerdas que cuando tu hablaste con tu primer posible cliente en Estados Unidos, estabas un poco nervioso. No sabias que te iba salir esa conversación mejor de lo que esperabas.

Te sorprendiste de la facilidad con que llevaste la conversación.  El cliente hacia muchas preguntas, pero ya sabia lo que le podrias ofrecer, y estaba emocionado. Lo más importante es que no tuviste que convencerlo mucho.  Ya estaba casi convencido por si mismo.

El cliente ya habia leido varias cosas sobre tu empresa. Desde la primera carta que le enviaste, el “white paper” grátis que bajó de tu website, el video automatizado que duró 5 minutos, tu blog, las descripciones de tus soluciones orientados precisamente a su situación actual, lo que compartiste en Twitter, ya lo educó sobre tu empresa.

De repente te acuerdas que casi no paso nada de esto. Pensaste que el “marketing” era una pérdida de tiempo y dinero. Lo que ibas a hacer era conseguir unos socios de negocio en Estados Unidos que vendieran tus servicios, y les ibas a pagar una comisión por vender tus servicios.

De hecho, eso fue precisamente lo que hiciste al comienzo. Tardaste un buen tiempo negociando los contratos con estos socios en Houston y Los Angeles, y luego no vendieron nada.

Estabas frustrado. Pensaste que el éxito que tenian otras empresas del extranjero no lo ibas conseguir tu.

Estabas a punto de decir “¡ya basta, me voy a volver a dedicar a lo que conozco, el mercado de mi pais!”

Hasta que alguién te recomendó que probaras la mercadotecnia directa combinado con mercadotecnia de social media.

Ya lo habias pensado antes, pero te pareció que iba ser muy caro.

“Mi pequeña empresa no puede pagar lo que se requiere para una campaña de mercadotecnia,” te dijiste a ti mismo.

El “marketing” es para las empresas grandes, ¿no?

¡No!

Recuerdas unos dias después de lanzar tu primer correo directo a un grupo de posibles clientes, empezaste a ver correos en tu buzón electrónico con mensajes como “fulanito de tal de Atlanta bajó tu white paper,” “fulanita de Chicago bajó tu white paper,” etc.

Algunos correos te preguntaban explicitamente sobre tus servicios: cuanto cuesta, cuanto tiempo tarda, cual es tu proceso.

Ese sentimiento que sentiste cuando viste los primeros correos llegar, y llegar, y llegar era algo inolvidable.

Y ahora estas aqui, en este momento. Ya conseguiste el éxito. Todavia te falta mucho por hacer, pero ya no eres un emprendedor desconocido en el mercado del norte.

Y pensar que estabas a punto de salirte del mercado norteamericano.

¡Increible!

No related posts.

Related posts brought to you by Yet Another Related Posts Plugin.

Leave a Reply